Más allá de las cifras que manejan el gobierno y los sindicatos, un análisis se impone. No sólo porque, en efecto, la participación en la huelga ha sido muy elevada (Los datos de los sectores estratégicos, el consumo de energía, etc...) sino y sobre todo por el duro golpe que ha sufrido la caverna mediática. Esta huelga se ha llevado a cabo como respuesta democrática de los ciudadanos a la imposición de los sectores más influyentes (y reaccionarios) de este país. Los principales sindicatos CC.OO. y UGT, pero también aquellos más modestos como STE, CGT o CNT, así como Izquierda Unida y el PCE, han conseguido una importante respuesta ante los que adivinaban una importante derrota de los trabajadores. El consenso entre el P$oE, la extrema derecha del PP, de la patronal de El Mundo, El País, Prisa, los nuevos y reaccionarios canales de TDT pero también Antena 3, Televisión Española, Telemadrid, etc.. no han conseguido convencernos mediante las mentiras y el miedo. La capacidad de convocatoria de los Sindicatos y de Izquierda Unida (más adelante hablaremos de la participación de IU, el PCE y la UJCE en la huelga) se ha demostrado infinitamente más poderosa de lo que pretendía la caverna mediática.
1. La participación: elevada. Porque así lo ha sido, en relación con lo que auguraba la derechona del P$oE y del Pp, pero también por la imposibilidad de medir en estos términos la implicación de los trabajadores parados. Según nuestras estimaciones en torno a un tercio de los piquetes son parados. Otro dato es importante. Tanto en la huelga como en las manifestaciones y en los piquetes han tenido un protagonismo inusitado los jóvenes y las mujeres.
2. Los piquetes y la libertad: En estos días se ha hablado mucho desde los medios reaccionarios del derecho a trabajar. Obviando que el derecho a trabajar en un día de huelga es la negación del derecho a trabajo el día siguiente. Pero no sólo eso. Se ha criminalizado a los trabajadores cuando la policía se ha comportado con una violencia nunca vista en caso de huelga y con un despliegue igualmente desconocido hasta la fecha (disparos de bala en Getafe). Pues bien, los datos de heridos y problemas ante las fábricas y empresas por la acción de los sindicatos han sido los menos elevados de las últimas décadas. Así, mientras que la inmensa mayoría de los trabajadores inconscientes (sí, porque si no te mueves ante una agresión eres un inconsciente) han podido ejercer su derecho a trabajar en el día de la huelga general, cientos de miles de trabajadores, aún queriendo acudir a la huelga por estar en contra del decretazo reaccionario de ZP, no lo han podido hacer por el miedo. Los jefes han asustado y amenazado a los trabajadores como nunca. En los sindicatos y en IU y el PCE se han recibidos cientos de llamadas pidiendo piquetes en las puertas de sus empresas para poder ejercer su derecho a la huelga.
3. Los esquiroles. Siempre los ha habido. Su número, en esta ocasión, no ha sido mayor que el conocido en otras huelgas. Ha habido más gente que no ha podido hacer huelga por la presión del jefe. No obstante cabe hacer algunas precisiones contra las falacias que intentas justificar la apatía y el no mover un dedo.
- Se dice "yo no voy a la huelga con estos sindicatos". Sin embargo estos sindicatos son TODOS los sindicatos. Es difícil que no te sientas representado por ninguno de todo el elenco de organizaciones sindicales. Pues bien, aunque no vayas con estos, ve sólo, pero ve.
- También se suele decir: "esta huelga se ha convocado tarde y/o mal". Ya. Pero no se ha hecho. Tu pensabas que había que haberla convocado antes. Así habrías ido. Seguro. Además durante los últimos años y meses tu has protagonizado un montón de actos contra el gobierno, contra la situación económica, contra las medidas que se están adoptando.... Por favor, sé sincero. Di que no vas porque no te da la gana mover el culo. Esquirol.
- "No voy porque no se va a conseguir nada". Desde luego, no con esa actitud. Pero da la casualidad que como consecuencia de las últimas huelgas generales se ha conseguido que los gobiernos rectifiquen. Y no sólo eso. Supongamos que la huelga general no sirve para cambiar nada. Está bien, entonces ¿Qué propones tu? ¿Qué sirve? ¿Qué hacemos? Tu respuesta, me temo, es nada, lo que te convierte en un lacayo, en un esclavo. No te quejes si te insultan los trabajadores que han decidido no rendirse y luchar.
4. Las consecuencias. Principalmente hemos ganado moral. Se ha abierto el camino de la protesta. Nos hemos dado cuenta de que podemos vencer a la dictadura mediática y conseguir que el gobierno, obligado por nosotros y no por los mercados, haga lo que queremos. Que rectifique y retire el decretazo. No es un secreto que los sindicalistas y militantes de todo pelaje acudíamos a la convocatoria por convicción, porque nosotros siempre luchamos, pero ciertamente con la sospecha de que, en vista de los datos que nos ofrecía la campaña mediática, podíamos darnos un batacazo. No ha sido así. A la próxima convocatoria acudiremos con más energía. Sea una huelga o sean manifestaciones, los trabajadores nos hemos organizado y lo seguiremos haciendo para defender nuestros derechos. Seguiremos adelante.


















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